La movilidad al trabajo es uno de los principales motivos de desplazamiento en nuestras ciudades. Sin embargo, el modelo actual plantea importantes desafíos: pérdida de tiempo en desplazamientos, aumento de emisiones contaminantes, ruido ambiental y un impacto directo en la salud y seguridad de los trabajadores.

Con el objetivo de abordar estos retos, la Ley 9/2025, de Movilidad Sostenible, en vigor desde el 5 de diciembre de 2025, introduce nuevas obligaciones para muchas organizaciones. Entre ellas, destaca la necesidad de implantar un Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo en determinados centros de actividad.

Esta normativa pretende impulsar un modelo de movilidad laboral más eficiente, seguro y respetuoso con el medio ambiente, alineado con los objetivos de reducción de emisiones, mejora de la calidad del aire y prevención de accidentes laborales.

Qué empresas están obligadas a tener un Plan de Movilidad Sostenible

La nueva normativa establece que deberán disponer de un Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo:

  • Empresas o entidades del sector público con más de 200 trabajadores, o

  • Centros de trabajo con más de 100 empleados por turno.

Además, el centro debe ser el lugar habitual de trabajo de esas personas.

Las empresas disponen de 24 meses desde la entrada en vigor de la ley para elaborar e implementar su plan. Esto significa que antes de diciembre de 2027 deberán haberlo aprobado y registrado en el Espacio de Datos Integrado de Movilidad (EDIM).

Aunque el plazo pueda parecer amplio, la elaboración del plan implica análisis, diagnóstico, negociación con los representantes de los trabajadores y seguimiento, por lo que resulta recomendable comenzar su preparación con antelación.

Por qué la movilidad laboral es un reto para empresas y trabajadores

Actualmente, el coche sigue siendo el medio de transporte predominante en los desplazamientos al trabajo. Muchos de estos trayectos se realizan con un único ocupante por vehículo, lo que genera diversas consecuencias negativas.

Entre los principales problemas destacan:

  • Pérdida de tiempo y productividad debido a los desplazamientos diarios.

  • Incremento del estrés laboral y dificultades para conciliar vida personal y profesional.

  • Aumento de emisiones contaminantes y gases de efecto invernadero.

  • Ruido ambiental derivado del tráfico rodado.

  • Mayor riesgo de accidentes laborales in itinere.

Según el Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo, uno de cada tres accidentes laborales está relacionado con el tráfico, lo que demuestra la importancia de abordar la movilidad desde una perspectiva preventiva.

En este contexto, los planes de movilidad sostenible en empresas buscan reducir estos impactos mediante medidas que fomenten formas de desplazamiento más eficientes y seguras.

Qué debe incluir un Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo

La Ley de Movilidad Sostenible establece que los planes deben basarse en una jerarquía de movilidad, priorizando:

  1. Movilidad activa (caminar o ir en bicicleta).

  2. Transporte público colectivo.

  3. Vehículos de bajas o cero emisiones.

  4. Movilidad compartida o colaborativa.

Entre las medidas más habituales que pueden incorporar los planes se encuentran:

  • Instalación de aparcamientos seguros para bicicletas.

  • Incentivos para fomentar la movilidad activa.

  • Facilitar el uso del transporte público mediante beneficios o sistemas de retribución flexible.

  • Programas de coche compartido entre trabajadores.

  • Renovación de flotas hacia vehículos eléctricos o híbridos.

  • Flexibilización de horarios laborales para reducir desplazamientos en horas punta.

  • Implantación de teletrabajo o reuniones por videoconferencia para evitar desplazamientos innecesarios.

Asimismo, el plan debe incluir acciones relacionadas con la seguridad vial y la prevención de accidentes en los desplazamientos al trabajo.

Fases para elaborar un Plan de Movilidad Sostenible

La elaboración de un Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo suele estructurarse en cinco fases principales.

1. Decisión inicial

En esta primera fase la empresa debe:

  • Definir los objetivos generales del plan

  • Estimar los recursos y el calendario de trabajo

  • Identificar a las personas implicadas en el proyecto

  • Designar un responsable o gestor de movilidad

2. Recogida de información y diagnóstico

Es fundamental analizar la situación actual de la movilidad al centro de trabajo:

  • Modos de desplazamiento de los trabajadores

  • Infraestructuras y transporte público disponibles

  • Características del entorno del centro

  • Accidentes relacionados con los desplazamientos laborales

Este diagnóstico permite identificar debilidades y oportunidades de mejora.

3. Diseño del plan

En esta etapa se definen:

  • Objetivos específicos

  • Indicadores de seguimiento

  • Medidas concretas a implementar

  • Recursos necesarios

Los objetivos pueden ser de carácter ambiental, energético, económico, social o de seguridad laboral.

4. Implementación

Una vez aprobado el plan, se ponen en marcha las medidas acordadas entre la empresa, los trabajadores y, cuando corresponda, las administraciones públicas.

5. Seguimiento y evaluación

La normativa establece la obligación de realizar informes de seguimiento cada dos años para evaluar el grado de implantación del plan y los resultados obtenidos.

Negociación con la representación de los trabajadores

Una de las principales novedades de la Ley de Movilidad Sostenible es que el Plan de Movilidad debe negociarse con la representación legal de los trabajadores.

En caso de que no exista representación en el centro de trabajo, deberá constituirse una comisión negociadora específica, integrada por representantes de la empresa y de los sindicatos más representativos del sector.

Esto introduce un nuevo elemento dentro de los procesos habituales de negociación laboral y organización del trabajo en las empresas.

Cómo puede ayudar Ayce Laborytax a las empresas

La elaboración e implantación de un Plan de Movilidad Sostenible al Trabajo requiere un enfoque multidisciplinar que combine aspectos laborales, organizativos, estratégicos y normativos.

En Ayce Laborytax contamos con más de 42 años de experiencia asesorando a empresas y un equipo formado por más de 95 profesionales especializados, lo que nos permite ofrecer un acompañamiento integral en este tipo de proyectos.

Desde nuestras oficinas en Madrid y Castilla-La Mancha, con presencia en Toledo, Sonseca, Torrijos y Quintanar de la Orden, ayudamos a las empresas a:

  • Analizar si están obligadas a implantar un plan de movilidad.

  • Diseñar e implementar Planes de Movilidad Sostenible al Trabajo adaptados a su realidad.

  • Gestionar la negociación con la representación de los trabajadores.

  • Integrar el plan dentro de la estrategia laboral y organizativa de la empresa.

  • Cumplir con los requisitos legales y obligaciones de seguimiento establecidos por la normativa.

Nuestro enfoque se basa en una asesoría proactiva, anticipándonos a los cambios normativos y acompañando a las empresas en su adaptación.

Una oportunidad para mejorar la sostenibilidad y la competitividad

Más allá de la obligación legal, implantar un Plan de Movilidad Sostenible puede generar beneficios importantes para las organizaciones:

  • Reducción de costes energéticos

  • Mejora de la seguridad laboral

  • Disminución de emisiones contaminantes

  • Mayor bienestar de los trabajadores

  • Refuerzo de la responsabilidad social corporativa